Se que esto lo debí haber escrito hace tiempo, pero la dejadez, el verano.... es lo que tiene...
Aunque no se si lo escribí en alguna entrada anterior, en el mes de Mayo de 2010 mi entonces pareja y yo rompimos, cosas de la vida... y desde entonces me hice yo cargo del perro hasta que tuve que irme a Valencia y se lo quedó Cristina, pero ahí no acabó la historia...
Tras unas semanas de estar con Cristina, mi ex me llamó diciéndome que se lo había pensado mucho y que se había organizado un poco las cosas y que creía que se podía hacer cargo de Codi. En principio, no le hice mucho caso y le dije que se lo pensase bien, que era una gran carga para una sola persona (se lo decía por experiencia) y que debía de pensárselo mucho.
Tras unos días de repensarselo, siguió con la misma idea, y cada vez mas segura de ello, por lo que al final de la historia, Codi se ha quedado con al menos una de las personas que lo adoptaron.
La verdad es que me alegró que tomase esta decisión, por un lado, porque al fin y al cabo, el perro lo elegí para ella ( y para mi) y por otro lado, porque estaba seguro de que con ella no le iba a faltar de nada.
Por mi parte yo ya estoy viviendo en Sevilla y aunque lo echo mucho de menos, se que está en buenas manos y muy bien cuidado.
Muchas Gracias Bea por haberte hecho cargo de nuestro perri!!!
domingo, 14 de noviembre de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
Codi, te voy a echar mucho de menos...
Llevo tiempo sin escribir aquí, pero eso ha sido buena señal... El perro está de lujo, prácticamente no me tengo que preocupar de el, salvo de llevar cuidado de que no oiga mi coche cuando llego un poco tarde por la noche ya que cuando lo oye se pone a ladrar...
El por que de este título es que me ha salido un trabajo en Sevilla que no puedo rechazar. Durante unos meses (Julio, Agosto y posiblemente Septiembre) voy a estar formándome en Valencia y pasados esos meses me voy a Sevilla con un contrato de 3 años.
Por desgracia no puedo llevarlo conmigo a Valencia y lo mas probables es que posteriormente tampoco a Sevilla, por lo que necesitaba buscarle un nuevo hogar a mi pequeño.
Lo primero que pensé fue en la gente de la protectora puesto que ellos siempre me han ayudado en todo lo que han podido y les expliqué el caso, me dijeron que se ponían ya a buscarle casa.
Por mi cuenta también me puse a buscarle casa, pero me fue imposible, si no había mas remedio y de forma temporal, mis padres se podrían hacer cargo de el, pero poco mas.
Cuando ya llevaba una semana buscando, volví a llamar a la protectora y me dijeron que estaban peor que antes... Algún desaprensivo tiró por encima de la valla de la protectora varios perros y uno de ellos estaba con moquillo, por lo que tienen la protectora en cuarentena y encima de no haber encontrado a nadie que se lo pudiese quedar, no podían dejarlo en sus instalaciones...
Seguí buscando unos días mas y llegó el Jueves pasado, mi madre ya se estaba haciendo a la idea que iba a tener que quedarselo un tiempo cuando me llaman de la protectora para decirme que habían encontrado una casa de acogida para Codi!!!!!
El Viernes llamé a esta persona para saber un poco de ella y contarle un poco todo lo que ha pasado este perro y que no piense que lo abandono...
Hoy Domingo he llevado a Codi con Cristina (así se llama) y creo que es la persona ideal para que se lo quede, me ha demostrado en pocos minutos que no necesitaba prácticamente ningún consejo para cuidarlo, así que solo me queda desearle mucha suerte y que lo disfrute mucho.
Cristina, muchísimas gracias por hacerte cargo de el, siempre te estaré agradecido.
El por que de este título es que me ha salido un trabajo en Sevilla que no puedo rechazar. Durante unos meses (Julio, Agosto y posiblemente Septiembre) voy a estar formándome en Valencia y pasados esos meses me voy a Sevilla con un contrato de 3 años.
Por desgracia no puedo llevarlo conmigo a Valencia y lo mas probables es que posteriormente tampoco a Sevilla, por lo que necesitaba buscarle un nuevo hogar a mi pequeño.
Lo primero que pensé fue en la gente de la protectora puesto que ellos siempre me han ayudado en todo lo que han podido y les expliqué el caso, me dijeron que se ponían ya a buscarle casa.
Por mi cuenta también me puse a buscarle casa, pero me fue imposible, si no había mas remedio y de forma temporal, mis padres se podrían hacer cargo de el, pero poco mas.
Cuando ya llevaba una semana buscando, volví a llamar a la protectora y me dijeron que estaban peor que antes... Algún desaprensivo tiró por encima de la valla de la protectora varios perros y uno de ellos estaba con moquillo, por lo que tienen la protectora en cuarentena y encima de no haber encontrado a nadie que se lo pudiese quedar, no podían dejarlo en sus instalaciones...
Seguí buscando unos días mas y llegó el Jueves pasado, mi madre ya se estaba haciendo a la idea que iba a tener que quedarselo un tiempo cuando me llaman de la protectora para decirme que habían encontrado una casa de acogida para Codi!!!!!
El Viernes llamé a esta persona para saber un poco de ella y contarle un poco todo lo que ha pasado este perro y que no piense que lo abandono...
Hoy Domingo he llevado a Codi con Cristina (así se llama) y creo que es la persona ideal para que se lo quede, me ha demostrado en pocos minutos que no necesitaba prácticamente ningún consejo para cuidarlo, así que solo me queda desearle mucha suerte y que lo disfrute mucho.
Cristina, muchísimas gracias por hacerte cargo de el, siempre te estaré agradecido.
sábado, 22 de mayo de 2010
El perro muelle
El perro lleva 2 o 3 días especial mente espeso, no ladra ni llora ni se mea si se caga, pero el mamón lleva este tiempo que cuando está en el patio y yo en casa, la mayoría del tiempo se lo tira saltando contra la puerta.
No se si es porque últimamente cuando lo hace voy y le riño o le doy un par de palos en el culo y esto ha sido un error...
Me da la impresión de que le da igual que le riña o le pegue, lo que quiere es que abra la puerta aunque sea unos segundos y así lo consigue...
Hoy me he dado cuenta de esto y voy a probar a ignorarlo completamente en vez de intentar cortar de raíz el ruido riñendole ya que en principio me ha funcionado, he dormido la siesta sacándolo al patio 10 o 15 minutos antes de acostarme y cuando llevaba ese tiempo ha dejado de saltar y ya he podido dormir.
Espero que sea una fase y no un paso atrás.
No se si es porque últimamente cuando lo hace voy y le riño o le doy un par de palos en el culo y esto ha sido un error...
Me da la impresión de que le da igual que le riña o le pegue, lo que quiere es que abra la puerta aunque sea unos segundos y así lo consigue...
Hoy me he dado cuenta de esto y voy a probar a ignorarlo completamente en vez de intentar cortar de raíz el ruido riñendole ya que en principio me ha funcionado, he dormido la siesta sacándolo al patio 10 o 15 minutos antes de acostarme y cuando llevaba ese tiempo ha dejado de saltar y ya he podido dormir.
Espero que sea una fase y no un paso atrás.
jueves, 20 de mayo de 2010
Todo marcha bien
Ya han pasado bastantes días desde que el perro se porta mucho mejor, cada vez tarda menos en relajarse cuando llegamos a casa y aunque alguno de los días que se ha quedado solo se ha meado, por ahora y hasta que no me demuestre lo contrario, lo voy a achacar a que ha sido los días que mas horas ha estado solo y sin salir a la calle....
Por otro lado estoy empezando a dejarlo estar mas tiempo en casa (alguna hora cuando termino de cenar o de comer) y por ahora todo sigue bien, aunque si que he notado que después de que esté alguna hora conmigo en casa le cuesta mas quedarse en el patio, normalmente lloriquea un poco o pega algún salto, pero en un par de minutos se relaja.... Nada que ver con lo que hacia antes...
Cuando me voy por las mañanas muy temprano le dejo el collar anti-ladridos para prevenir que moleste (me voy a trabajar un par de días a la semana a las 7:00) pero el resto de los días que me voy mas tarde y el resto de los días, lo dejo con su collar.
Bueno, espero que todo siga así y que en un par de fines de semana me pueda ir hasta tarde con total confianza.
Por otro lado estoy empezando a dejarlo estar mas tiempo en casa (alguna hora cuando termino de cenar o de comer) y por ahora todo sigue bien, aunque si que he notado que después de que esté alguna hora conmigo en casa le cuesta mas quedarse en el patio, normalmente lloriquea un poco o pega algún salto, pero en un par de minutos se relaja.... Nada que ver con lo que hacia antes...
Cuando me voy por las mañanas muy temprano le dejo el collar anti-ladridos para prevenir que moleste (me voy a trabajar un par de días a la semana a las 7:00) pero el resto de los días que me voy mas tarde y el resto de los días, lo dejo con su collar.
Bueno, espero que todo siga así y que en un par de fines de semana me pueda ir hasta tarde con total confianza.
martes, 18 de mayo de 2010
Me han cambiado al perro!!!!!
Bueno, tras llevar al perro al adiestrador, cuando llevaba un par de días allí, me acerque a ver como marchaba y no me dio muchas esperanzas... El perro estaba del color de las vallas que rodeaban la caseta.... Aun así el adiestrador me dijo que no me preocupase que al final se rendiría.
Tras estar en el adiestrador toda una semana, lo recogí el Sábado 8 de este mes y me dijo el adiestrador que ya era un perro nuevo, que ahora solo necesitaba que durante unas semanas, no le hiciese ningún caso al perro y este durmiese en el patio y estuviese la mayor parte del tiempo allí.
Yo no me creía nada.... Llegué a casa y dejé al perro en el patio, este se puso a saltar, pero con una diferencia muy muy considerable, ni lloraba, ni ladraba ni rascaba la puerta, solamente saltaba contra ella... Tras 10 minutos, SE ACOSTÓ A DORMIR LA SIESTA EL PEDAZO DE CABRON!!!!!!!
Yo creía que lloraba... aunque no era la solución total al problema, al menos mientras yo estaba en casa y el estaba fuera se tranquilizaba enseguida!!!!
Llegó la primera noche y le tocaba dormir fuera, yo lo saqué a su sitio después de cenar y me acosté en la cama, sin taparme ni nada, pensando "para que, si ahora mismo me va a despertar...." y si que me despertó.... a las 5 de la mañana porque dio dos saltos!!!! a la tercera noche ya la durmió del tirón.
El resto de la semana (hasta miércoles) el Perro no dejaba de sorprenderme, es mucho mas independiente, no me sigue a todas partes, además es muchísimo mas obediente y sumiso. El miércoles por la tarde lo volví a llevar al Adiestrador por motivos laborales hasta el domingo 16 por la mañana.
ME HAN CAMBIADO EL PERRO!!!!!!!!!!!! Ahora puedo ir a donde quiera que cuando vuelvo el perro está tranquilo en su patio..... no se mea, no se caga, no destroza nada, no ladra, no llora.............................. ahora el que llora soy yo pero de alegría!
Aunque la guerra no está ganada (aun no me fío del todo que se quede muchas horas por la noche solo por si ladra o molesta), si es una gran victoria y yo creo que este fin de semana ya me podré ir con total tranquilidad a cenar con los amigos y a dar una vuelta!
Tras estar en el adiestrador toda una semana, lo recogí el Sábado 8 de este mes y me dijo el adiestrador que ya era un perro nuevo, que ahora solo necesitaba que durante unas semanas, no le hiciese ningún caso al perro y este durmiese en el patio y estuviese la mayor parte del tiempo allí.
Yo no me creía nada.... Llegué a casa y dejé al perro en el patio, este se puso a saltar, pero con una diferencia muy muy considerable, ni lloraba, ni ladraba ni rascaba la puerta, solamente saltaba contra ella... Tras 10 minutos, SE ACOSTÓ A DORMIR LA SIESTA EL PEDAZO DE CABRON!!!!!!!
Yo creía que lloraba... aunque no era la solución total al problema, al menos mientras yo estaba en casa y el estaba fuera se tranquilizaba enseguida!!!!
Llegó la primera noche y le tocaba dormir fuera, yo lo saqué a su sitio después de cenar y me acosté en la cama, sin taparme ni nada, pensando "para que, si ahora mismo me va a despertar...." y si que me despertó.... a las 5 de la mañana porque dio dos saltos!!!! a la tercera noche ya la durmió del tirón.
El resto de la semana (hasta miércoles) el Perro no dejaba de sorprenderme, es mucho mas independiente, no me sigue a todas partes, además es muchísimo mas obediente y sumiso. El miércoles por la tarde lo volví a llevar al Adiestrador por motivos laborales hasta el domingo 16 por la mañana.
ME HAN CAMBIADO EL PERRO!!!!!!!!!!!! Ahora puedo ir a donde quiera que cuando vuelvo el perro está tranquilo en su patio..... no se mea, no se caga, no destroza nada, no ladra, no llora.............................. ahora el que llora soy yo pero de alegría!
Aunque la guerra no está ganada (aun no me fío del todo que se quede muchas horas por la noche solo por si ladra o molesta), si es una gran victoria y yo creo que este fin de semana ya me podré ir con total tranquilidad a cenar con los amigos y a dar una vuelta!
sábado, 1 de mayo de 2010
Una Semana en el patio
Tras una semana en el patio, estoy algo desesperado, ha roto las mosquiteras del patio intentando entrar, se sube encima de todo para intentar entrar a la casa y cada vez lo dejamos menos tiempo fuera, porque es imposible vivir con el perro lloriqueando 24 horas al día.
Estamos pensando ya muy seriamente el devolverlo a la protectora de animales donde lo recogimos....
Vamos a hacer un último intento y mañana domingo vamos a llevar al perro al adiestrador y lo vamos a dejar allí toda la semana, esto nos proporcionará unas cuantas cosas:
La primera es DESCANSO, la segunda es LIBERTAD y la tercera es dejar al perro SOLO durante unos días. En el adiestrador, el perro va a estar en una caseta solo y para lo único que va a salir es para pasear un par de veces al día.
Estamos pensando ya muy seriamente el devolverlo a la protectora de animales donde lo recogimos....
Vamos a hacer un último intento y mañana domingo vamos a llevar al perro al adiestrador y lo vamos a dejar allí toda la semana, esto nos proporcionará unas cuantas cosas:
La primera es DESCANSO, la segunda es LIBERTAD y la tercera es dejar al perro SOLO durante unos días. En el adiestrador, el perro va a estar en una caseta solo y para lo único que va a salir es para pasear un par de veces al día.
jueves, 29 de abril de 2010
El perro Houdini 2
Hoy mi novia se ha ido a clase sobre las 2 de la tarde y me ha dicho que había dejado al perro en el patio, como lo dejamos ahora con el collar y tal.
Cuando he llegado a casa sobre las 5 después de comer con los compañeros del trabajo, el cabronazo había conseguido abrir una ventana y ha podido acceder a la cocina donde yo lo he encontrado al llegar... La culpa lógicamente es nuestra, si hubiésemos dejado la ventana bien cerrada, no la hubiese podido abrir, pero aun así, estoy seguro de que habría roto la mosquitera como ha hecho en esta y en la otra ventana que dan al patio...
Por el resto, en la cocina a parte de tirar un par de botellas al suelo y saltar un poco sobre la puerta de la cocina (que estaba cerrada) no ha hecho nada mas.
Cuando le he abierto la puerta el perro estaba seco, al igual que ayer cuando le abrimos la puerta del patio, lo que me hace pensar que aunque se tira todo el tiempo lloriqueando no llega a los estados de extres que llegaba en la jaula, lo que a mi parecer es un paso (aunque sea pequeño).
Cuando he llegado a casa sobre las 5 después de comer con los compañeros del trabajo, el cabronazo había conseguido abrir una ventana y ha podido acceder a la cocina donde yo lo he encontrado al llegar... La culpa lógicamente es nuestra, si hubiésemos dejado la ventana bien cerrada, no la hubiese podido abrir, pero aun así, estoy seguro de que habría roto la mosquitera como ha hecho en esta y en la otra ventana que dan al patio...
Por el resto, en la cocina a parte de tirar un par de botellas al suelo y saltar un poco sobre la puerta de la cocina (que estaba cerrada) no ha hecho nada mas.
Cuando le he abierto la puerta el perro estaba seco, al igual que ayer cuando le abrimos la puerta del patio, lo que me hace pensar que aunque se tira todo el tiempo lloriqueando no llega a los estados de extres que llegaba en la jaula, lo que a mi parecer es un paso (aunque sea pequeño).
miércoles, 28 de abril de 2010
La Jaula no es la solución
Aunque he hablado con personas que han tenido problemas similares al mío, y estas han podido solucionar el problema con cualquiera de los tratamientos que yo he intentado y en menor tiempo, nosotros seguimos igual. El pasado fin de semana (y a partir de este post voy a hablar si no en presente, casi), el perro consiguió mover la Jaula a empujones y cabezazos hasta una cama cercana donde había ropa esperando a ser planchada y rompió varias prendas, además cuando llegamos a casa, el perro estaba hiper nervioso y las babas le cubrían prácticamente todo el cuerpo. Las heridas del morro habían vuelto a empeorar, por lo que después de mas de un mes de jaula y sin obtener resultados palpables (solo los días que se escapó), decidimos darnos por vencidos en ese tratamiento, mientras planteábamos otro, lo íbamos a dejar encerrado en la cocina, donde almenos, poca cosa había que destrozar.
El primer día que estuvo en la cocina nos sorprendió gratamente, ya que ni defecó ni rascó la puerta, pensamos en aguantarlo ahí un par de días a ver que pasaba y como imagináis...... el segundo día ya se meó y rascó algo la puerta, el tercero, volvió al inicio: otra puerta totalmente arañada, y se cagó y se meó.
Nos desanimamos muchísimo, incluso estuvimos a punto de llamar a la protectora de animales de donde lo cogimos para devolverlo, pero si nosotros con todo el tiempo, dedicación y medios que estamos poniendo no le conseguimos solucionar el problema, ¿quien lo va a hacer?.... Decidimos que antes de precipitarnos con una decisión, íbamos a hablar con los especialistas que hasta ahora nos habían aconsejado.
Primero hablamos con la Veterinaria, lo que no nos animó mucho. Nos dijo que había ya que retirarle la medicación y que poco mas (por no decirnos nada) podía hacer por nosotros mas que lo que estábamos haciendo.
Tras esta decepción, llamamos al adiestrador el que nos dijo textualmente: "Este perro tiene los cojones bien puestos..." y nos dijo que ni por allá cerca lo daba por perdido. Que debíamos seguir y que todos los perros al final se doblegan, aunque a unos les cueste mas que a otros. Siempre que me dice eso me cuenta la historia de un perro que le llevaron a adiestrar:
Tras esto, le dijimos que como el tema de la jaula por ahora no nos estaba dando resultados, si conocía algún método para acelerar el proceso. Nos dijo que lo mas rápido es lo que el hace para que los perros se queden solos en sus casetas, es simple: los deja allí todo el tiempo excepto el tiempo de pasear.
Nos propuso dejar al perro en un patio interior que tenemos con un collar eléctrico antiladridos para molestar lo menos posible a los vecinos.
Como hemos llegado a un punto en el que estamos un poco desesperados, aceptamos, por lo que el nuevo tratamiento es:
- El perro tiene que pasar en el patio (aunque estemos en casa) todo el tiempo posible al día con el collar antiladridos puesto.
Le pregunté al adiestrador si creía que esto iba a ser efectivo y me dijo que si y que si el perro pasaba muchas horas fuera en unos 7-10 días veríamos como se acostumbra a estar allí.
Por supuesto el tratamiento incluye todo lo que hasta ahora veníamos haciendo: Hay que hacerle el mínimo caso al perro cuando llegas y te vas y cuando estás en casa y el está dentro ignorarlo lo máximo posible para que se haga independiente.
El Lunes fue el primer día. Todavía no teníamos el collar antiladridos, pero pasó casi todo el día en el patio. A ratos ladraba y a ratos lloriqueaba (sobretodo lo segundo). Con dos bombonas de butano hemos impedido que rasque mucho la puerta. Respecto a la ansiedad, va a ratos y aunque babea, no defeca, lo que es un adelanto respecto a dejarlo en casa.
El Lunes por la noche compramos el collar antiladridos (85€) y lo probamos, se lo pusimos y lo dejamos un rato mas en el patio. Siguió a lo suyo...
El Martes también pasó toda la mañana en el patio y la vecina de arriba me dijo que desde que lo está viendo por el patio que lo oye ladrar mucho menos, que lo único que si que lloriquea y tal, pero que eso no le molesta, que los ladridos molestan mas. Nos dimos cuenta de que posiblemente el collar no le estuviese haciendo todo el efecto por que al tener el pelo largo, este impide que los metales hagan buen contacto con la piel del perro, por lo que por la tarde lo llevé a la peluquería y le recortamos el pelo del cuello (la parte de abajo).
En la peluquería, a la peluquera le expliqué el porque de este peinado tan "a lo fanta" y me dijo que ella también tuvo un problema de que su perro se quedaba muy muy intranquilo cuando salia de casa y me dijo que su perro con el collar de citronela (que es menos efectivo que el eléctrico) en un par de semanas erradicó el problema.
Hoy ha sido el tercer día de estar en el patio. No ha estado tanto tiempo como me hubiese gustado, pero la verdad es que estar en casa con un perro lloriqueando durante muchas horas te taladra el oído... por lo que habrá estado unas 4 -5 horas esta mañana (desde que nos hemos ido hasta que hemos vuelto) y esta tarde habrá estado otras 2 o 3 horas. Sigue sin defecar en el patio y a la puerta no le puede hacer mucho por la técnica de las bombonas (patente pendiente...), por lo que aunque todavía no tenemos que ilusionarnos ni esperar resultados, por lo menos está igual o mejor que en la jaula.
En el tema del collar, nos hemos fijado y parece que no ladra mas de 3 veces seguidas... El collar es gradual, cuantos mas ladridos seguidos, mas gorda la descarga... Ahora solo falta que este collar también le corrija los lloriqueos, de lo que no estamos seguros.
Esperemos que esto de resultado porque estamos ya agotando los últimos cartuchos...........
El primer día que estuvo en la cocina nos sorprendió gratamente, ya que ni defecó ni rascó la puerta, pensamos en aguantarlo ahí un par de días a ver que pasaba y como imagináis...... el segundo día ya se meó y rascó algo la puerta, el tercero, volvió al inicio: otra puerta totalmente arañada, y se cagó y se meó.
Nos desanimamos muchísimo, incluso estuvimos a punto de llamar a la protectora de animales de donde lo cogimos para devolverlo, pero si nosotros con todo el tiempo, dedicación y medios que estamos poniendo no le conseguimos solucionar el problema, ¿quien lo va a hacer?.... Decidimos que antes de precipitarnos con una decisión, íbamos a hablar con los especialistas que hasta ahora nos habían aconsejado.
Primero hablamos con la Veterinaria, lo que no nos animó mucho. Nos dijo que había ya que retirarle la medicación y que poco mas (por no decirnos nada) podía hacer por nosotros mas que lo que estábamos haciendo.
Tras esta decepción, llamamos al adiestrador el que nos dijo textualmente: "Este perro tiene los cojones bien puestos..." y nos dijo que ni por allá cerca lo daba por perdido. Que debíamos seguir y que todos los perros al final se doblegan, aunque a unos les cueste mas que a otros. Siempre que me dice eso me cuenta la historia de un perro que le llevaron a adiestrar:
Tuve un perro que después de un mes enseñándole a sentarse, este no obedecía. Al final, llamé a su dueño y le dije: Vente que te invito a comer y no me pagues nada, pero llévate a este perro de aquí que ni puedo con el... El día que estaba esperando al dueño para que se lo llevase, por reflejo le dije al perro "sit" y lo hizo.....
Tras esto, le dijimos que como el tema de la jaula por ahora no nos estaba dando resultados, si conocía algún método para acelerar el proceso. Nos dijo que lo mas rápido es lo que el hace para que los perros se queden solos en sus casetas, es simple: los deja allí todo el tiempo excepto el tiempo de pasear.
Nos propuso dejar al perro en un patio interior que tenemos con un collar eléctrico antiladridos para molestar lo menos posible a los vecinos.
Como hemos llegado a un punto en el que estamos un poco desesperados, aceptamos, por lo que el nuevo tratamiento es:
- El perro tiene que pasar en el patio (aunque estemos en casa) todo el tiempo posible al día con el collar antiladridos puesto.
Le pregunté al adiestrador si creía que esto iba a ser efectivo y me dijo que si y que si el perro pasaba muchas horas fuera en unos 7-10 días veríamos como se acostumbra a estar allí.
Por supuesto el tratamiento incluye todo lo que hasta ahora veníamos haciendo: Hay que hacerle el mínimo caso al perro cuando llegas y te vas y cuando estás en casa y el está dentro ignorarlo lo máximo posible para que se haga independiente.
El Lunes fue el primer día. Todavía no teníamos el collar antiladridos, pero pasó casi todo el día en el patio. A ratos ladraba y a ratos lloriqueaba (sobretodo lo segundo). Con dos bombonas de butano hemos impedido que rasque mucho la puerta. Respecto a la ansiedad, va a ratos y aunque babea, no defeca, lo que es un adelanto respecto a dejarlo en casa.
El Lunes por la noche compramos el collar antiladridos (85€) y lo probamos, se lo pusimos y lo dejamos un rato mas en el patio. Siguió a lo suyo...
El Martes también pasó toda la mañana en el patio y la vecina de arriba me dijo que desde que lo está viendo por el patio que lo oye ladrar mucho menos, que lo único que si que lloriquea y tal, pero que eso no le molesta, que los ladridos molestan mas. Nos dimos cuenta de que posiblemente el collar no le estuviese haciendo todo el efecto por que al tener el pelo largo, este impide que los metales hagan buen contacto con la piel del perro, por lo que por la tarde lo llevé a la peluquería y le recortamos el pelo del cuello (la parte de abajo).
En la peluquería, a la peluquera le expliqué el porque de este peinado tan "a lo fanta" y me dijo que ella también tuvo un problema de que su perro se quedaba muy muy intranquilo cuando salia de casa y me dijo que su perro con el collar de citronela (que es menos efectivo que el eléctrico) en un par de semanas erradicó el problema.
Hoy ha sido el tercer día de estar en el patio. No ha estado tanto tiempo como me hubiese gustado, pero la verdad es que estar en casa con un perro lloriqueando durante muchas horas te taladra el oído... por lo que habrá estado unas 4 -5 horas esta mañana (desde que nos hemos ido hasta que hemos vuelto) y esta tarde habrá estado otras 2 o 3 horas. Sigue sin defecar en el patio y a la puerta no le puede hacer mucho por la técnica de las bombonas (patente pendiente...), por lo que aunque todavía no tenemos que ilusionarnos ni esperar resultados, por lo menos está igual o mejor que en la jaula.
En el tema del collar, nos hemos fijado y parece que no ladra mas de 3 veces seguidas... El collar es gradual, cuantos mas ladridos seguidos, mas gorda la descarga... Ahora solo falta que este collar también le corrija los lloriqueos, de lo que no estamos seguros.
Esperemos que esto de resultado porque estamos ya agotando los últimos cartuchos...........
lunes, 26 de abril de 2010
El perro Houdini
Estamos ya en la cuarta semana de Jaula.
Esta semana hay una diferencia respecto a todas las anteriores, mi pareja y las compañeras de clase se han ido de viaje fin de carrera, por lo que estamos los dos solos en casa, he puesto mucho entusiasmo en ella ya que pasará mucho tiempo en la jaula.
La semana empieza como siempre, el perro sigue llenándolo todo de babas y destrozando lo que pilla (ahora la ha tomado con un sofá viejo al que ha llegado moviendo la jaula a golpes).
El Jueves me voy a trabajar como cualquier otro y al volver me encuentro al perro FUERA DE LA JAULA!!! Al verlo supongo: Se me ha meado en la cama y me ha destrozado media casa.... Pero no es así, todo lo contrario: El perro se ha portado muy bien (mejor que de costumbre) ya que está seco (no está todo babeado) y no ha hecho nada en la casa, lo único "malo" que hizo fué acostarse a dormir en mi cama!
Como os podéis imaginar me faltaba poco para dar saltos de alegría pero entonces me plantee: ¿Como cojones se ha salido de la jaula si está cerrada?
Pues lo hizo desencajando la jaula (esta es plegable) y saliéndose por una junta, lo sé porque al día siguiente hizo lo mismo y lo gravé en vídeo...
Tras estos dos días en los que se había escapado, pero aun así se había portado muy bien, estaba muy ilusionado, pregunté a los vecinos y me dijeron que esos días prácticamente no había ladrado, lo que me hizo pensar que iba a mejor. Ya no sabía si era cosa de las pastillas o de la jaula o de ambos, pero el caso era que esos dos días había mejorado el comportamiento.
Tras estos días buenos, puse unas bridas a la Jaula para que el perro no se escapase y volvió a lo mismo.... es mas, creo que empeoró, volvió a tardar mucho en relajarse y a llorar.
Esta semana hay una diferencia respecto a todas las anteriores, mi pareja y las compañeras de clase se han ido de viaje fin de carrera, por lo que estamos los dos solos en casa, he puesto mucho entusiasmo en ella ya que pasará mucho tiempo en la jaula.
La semana empieza como siempre, el perro sigue llenándolo todo de babas y destrozando lo que pilla (ahora la ha tomado con un sofá viejo al que ha llegado moviendo la jaula a golpes).
El Jueves me voy a trabajar como cualquier otro y al volver me encuentro al perro FUERA DE LA JAULA!!! Al verlo supongo: Se me ha meado en la cama y me ha destrozado media casa.... Pero no es así, todo lo contrario: El perro se ha portado muy bien (mejor que de costumbre) ya que está seco (no está todo babeado) y no ha hecho nada en la casa, lo único "malo" que hizo fué acostarse a dormir en mi cama!
Como os podéis imaginar me faltaba poco para dar saltos de alegría pero entonces me plantee: ¿Como cojones se ha salido de la jaula si está cerrada?
Pues lo hizo desencajando la jaula (esta es plegable) y saliéndose por una junta, lo sé porque al día siguiente hizo lo mismo y lo gravé en vídeo...
Tras estos dos días en los que se había escapado, pero aun así se había portado muy bien, estaba muy ilusionado, pregunté a los vecinos y me dijeron que esos días prácticamente no había ladrado, lo que me hizo pensar que iba a mejor. Ya no sabía si era cosa de las pastillas o de la jaula o de ambos, pero el caso era que esos dos días había mejorado el comportamiento.
Tras estos días buenos, puse unas bridas a la Jaula para que el perro no se escapase y volvió a lo mismo.... es mas, creo que empeoró, volvió a tardar mucho en relajarse y a llorar.
Tercera semana en la Jaula
Esta es la tercera semana que lleva en la Jaula, según la primera conversación que tuvimos con el adiestrador, el perro debería quedarse relajado en su jaula cuando nos vamos, pero no es así, este sigue babeando muchisimos y destrozando todo lo que es capaz de coger desde dentro de la Jaula: Cajas de cartón, una puerta que tiene cerca, bebederos (llevo ya 5 incluido uno de los de jaula que parece un bebedero de pájaro gigante) etc.
También se le ha hecho una herida en el morro de meterlo entre los barrotes de la jaula, amen de que ha doblado unos cuantos barrotes de la jaula en su afán por salir.
Las cosas buenas: Lo único que puedo decir que ha tenido bueno es que no ha ido hacia a atrás, está igual que hace una semana pero con una herida superficial en el morro.
También se le ha hecho una herida en el morro de meterlo entre los barrotes de la jaula, amen de que ha doblado unos cuantos barrotes de la jaula en su afán por salir.
Las cosas buenas: Lo único que puedo decir que ha tenido bueno es que no ha ido hacia a atrás, está igual que hace una semana pero con una herida superficial en el morro.
Cambiamos de medicación
Tras haberse comido toda una caja de pastillas y no haber visto ningún efecto en el, la veterinaria propone cambiar de medicamento, a uno un poco mas fuerte: Tryptizol 25mg
Según la Veterinaria, esta medicación, tiene los mismos efectos que la anterior pero con otro compuesto que además es posible que lo deja mas dormido, lo que nos ayudará a que empiece a calmarse.
Llevamos ya 2 semanas con el perro en la Jaula, los resultados que hemos obtenido ya son algo, como comenté anteriormente, el perro ha dejado de defecar cuando nos vamos y cuando llegamos cada vez tarda menos en relajarse para que lo podamos sacar.
Según la Veterinaria, esta medicación, tiene los mismos efectos que la anterior pero con otro compuesto que además es posible que lo deja mas dormido, lo que nos ayudará a que empiece a calmarse.
Llevamos ya 2 semanas con el perro en la Jaula, los resultados que hemos obtenido ya son algo, como comenté anteriormente, el perro ha dejado de defecar cuando nos vamos y cuando llegamos cada vez tarda menos en relajarse para que lo podamos sacar.
Primeros dias en la jaula
Tras unos días dentro de la jaula observamos un adelanto que nos anima bastante a continuar: El perro ha dejado de defecar cada vez que lo dejamos solo.
Estas son las cosas buenas, pero también las hay malas: Cada día cuando llegamos el perro ha babeado tanto que tenemos que secarlo con una toalla y fregar todo el alrededor e interior de la jaula.
Ha empezado a destrozar cosas: ha destrozado una manta que habíamos puesto sobre la jaula y el bebedero de plástico donde tenía el agua. (nunca había destrozado nada hasta ahora).
Por otro lado llevamos ya dos semanas dando las pastillas al perro y no observamos ningún efecto sobre el, aunque la veterinaria nos ha advertido que puede tardar un poco mas, también nos advierte que hay perros a los que no les hace efecto.
Estas son las cosas buenas, pero también las hay malas: Cada día cuando llegamos el perro ha babeado tanto que tenemos que secarlo con una toalla y fregar todo el alrededor e interior de la jaula.
Ha empezado a destrozar cosas: ha destrozado una manta que habíamos puesto sobre la jaula y el bebedero de plástico donde tenía el agua. (nunca había destrozado nada hasta ahora).
Por otro lado llevamos ya dos semanas dando las pastillas al perro y no observamos ningún efecto sobre el, aunque la veterinaria nos ha advertido que puede tardar un poco mas, también nos advierte que hay perros a los que no les hace efecto.
Hablamos con un Adiestrador Canino
Después de hablar con la veterinaria fuimos a hablar con un adiestrador bastante famoso por nuestra zona para ver que tratamiento nos proponía el.
Le expusimos el caso y nos dijo, como todos, el tema de las conductas y que el problema era que este perro era muy dominante y nos lo demostró metiendo al perro a la zona de hotel canino que tiene. Nuestro perro tuviese delante el perro que tuviese, nunca no bajaba el rabo ni cambiaba su actitud de "gallito" (léase chulito).
Tras la demostración y sin que nosotros le hubiésemos comentado que tratamiento nos había propuesto la veterinaria, nos propuso meterlo en una Jaula cuando nos fuésemos de casa. En ese momento empezamos a creer en que el tema de la jaula podía ser efectivo....
Le expusimos otro problema que nos había surgido a raiz de encerrar al perro en la jaula por las noches y este era que el perro no nos dejaba dormir, porque se ponía a lloriquear a media noche y nos despertaba. Lo que el adiestrador nos dijo fué que era mas efectivo que nosotros lo metisesmos a la jaula cada vez que se saliese por las noches que el hecho de que estuviese encerrado.
A partir de este día empezamos a meter al perro en la Jaula cada vez que nos íbamos de casa y por las noches le dejábamos la jaula abierta y cada vez que lo oíamos salir de ella lo volvíamos a meter dentro.
Resumo el tratamiento que empezamos:
- Jaula cada vez que salimos de casa
- Dar de comer y premiar al perro siempre dentro de la jaula
- No abrir al perro la jaula al llegar a casa hasta que este esté completamente relajado.
- Dejarle la radio puesta o una TV para que oiga menos ruidos de la calle y se relaje antes.
- Demostrarle al perro que no se queda en casa porque te lo has olvidado si no porque tu quieres que se quede ahí.
- Dejarle juguetes en la jaula que solo le dejes cuando se queda ahí para que despierten interés en el.
- Por las noches que duerma en la jaula pero sin encerrarlo.
- Pastillas (Anafranil).
Le expusimos el caso y nos dijo, como todos, el tema de las conductas y que el problema era que este perro era muy dominante y nos lo demostró metiendo al perro a la zona de hotel canino que tiene. Nuestro perro tuviese delante el perro que tuviese, nunca no bajaba el rabo ni cambiaba su actitud de "gallito" (léase chulito).
Tras la demostración y sin que nosotros le hubiésemos comentado que tratamiento nos había propuesto la veterinaria, nos propuso meterlo en una Jaula cuando nos fuésemos de casa. En ese momento empezamos a creer en que el tema de la jaula podía ser efectivo....
Le expusimos otro problema que nos había surgido a raiz de encerrar al perro en la jaula por las noches y este era que el perro no nos dejaba dormir, porque se ponía a lloriquear a media noche y nos despertaba. Lo que el adiestrador nos dijo fué que era mas efectivo que nosotros lo metisesmos a la jaula cada vez que se saliese por las noches que el hecho de que estuviese encerrado.
A partir de este día empezamos a meter al perro en la Jaula cada vez que nos íbamos de casa y por las noches le dejábamos la jaula abierta y cada vez que lo oíamos salir de ella lo volvíamos a meter dentro.
Resumo el tratamiento que empezamos:
- Jaula cada vez que salimos de casa
- Dar de comer y premiar al perro siempre dentro de la jaula
- No abrir al perro la jaula al llegar a casa hasta que este esté completamente relajado.
- Dejarle la radio puesta o una TV para que oiga menos ruidos de la calle y se relaje antes.
- Demostrarle al perro que no se queda en casa porque te lo has olvidado si no porque tu quieres que se quede ahí.
- Dejarle juguetes en la jaula que solo le dejes cuando se queda ahí para que despierten interés en el.
- Por las noches que duerma en la jaula pero sin encerrarlo.
- Pastillas (Anafranil).
jueves, 15 de abril de 2010
Pedimos ayuda a un veterinario
Como nuestras técnicas no surtían efecto y cada fin de semana hablábamos con alguien o leíamos algo en internet o en algún libro que nos hacía pensar que lo estábamos haciendo no valía para nada o que a mucha gente no le había valido para nada, decidimos que la mejor opción era dejarse guiar por un experto.
Buscamos por internet etólogos y no lo vimos claro... así que fuimos a una clínica veterinaria que hay cerca de la casa de entre-semana y le expusimos el problema, lo que habíamos intentado y los resultados obtenidos.
Esta veterinaria nos dijo que ella había solucionado varios casos del estilo y que la técnica había sido siempre la misma:
Tratamiento de pastillas + Jaula.
Esto dicho así suena un poco fuerte, por lo que le dije que nos explicase todo el proceso antes de valorar nada.
Su teoría es que el perro hace todo lo que hace cuando nos vamos por miedo, por lo que necesita un sitio tipo madriguera, donde esté cómodo y seguro.
Para la función de madriguera nos recomendó una jaula o transportín muy grande, de unos 80-90 x 80-90 y que el perro a partir de entonces empezase a hacer todo lo que le gustase dentro de el para que se acostumbrase, con esto se refería a que durmiese dentro (encerrado), comiese dentro, y que cada vez que le premiásemos por algo lo hiciésemos dentro de la jaula o transportín para que lo asociase con cosas buenas.
El tratamiento de pastillas es complementario y según la veterinaria los efectos eran que le quitaría todo el miedo que el perro tuviese, por lo que nos advirtió que si el perro era agresivo llevásemos mucho cuidado ya que dejaria de tenernos miedo incluso a nosotros.
Lo siguiente que nos dijo fue que todo esto no valía para nada sin nuestra colaboración y ahí empezamos a creernos la viabilidad de esta solución. Nos dijo que en realidad tanto las pastillas como el jaula solo valían para demostrarle al perro como se tenía que comportar y que debíamos seguir aplicando todo lo que habíamos estado intentando:
- No abrirle la jaula al perro (por lo tanto no hacerle caso) hasta que no se calme (cosa que antes no podíamos hacer porque nos saltaba encima).
- Cuando nos vamos dejarlo siempre en el mismo sitio (la jaula).
- Dejarle la radio puesta o una TV para que oiga menos ruidos de la calle y se relaje antes.
- Demostrarle al perro que no se queda en casa porque te lo has olvidado si no porque tu quieres que se quede ahí.
- Dejarle juguetes en la jaula que solo le dejes cuando se queda ahí para que despierten interés en el.
Vimos viable la opción por lo que decidimos hacerle caso a la Veterinaria, fuimos y compramos las pastillas: anafranil de 25mg cada 12 horas y empezamos a dárselo (esto fue un miércoles) sin tener la jaula porque nos dijo la Veterinaria que podía tardar unos días en empezar a hacer efecto.
Durante el Miércoles, el Jueves y Viernes estuvimos informándonos sobre los beneficios que podía tener la jaula para este problema y la verdad es que en pocos sitios lo recomendaban, aun así, seguimos adelante.
Leímos que para que el perro se quede en la jaula tranquilo necesitaba una sensibilización a ella que consistía en lo que nos había dicho la veterinaria (que comiese dentro y tal) y que no encerrarlo en ella a la primera de cambio si no ir dejándolo algunos días dentro hasta que se acostumbrase y empezar a cerrársela.
El Sábado siguiente pudimos ir a comprar la Jaula (105x70) vamos, que me puedo meter yo dentro con el perro... y empezamos a acostumbrarlo a ella, el domingo el tío ya se pegaba la siesta dentro con la puerta abierta.
Durante los dos o tres primeros días de la semana siguiente seguimos acostumbrándolo a la jaula pero dejándolo en el pasillo (fuera de la jaula) cuando nos íbamos por miedo a precipitarnos a encerrarlo en la jaula y que le cogiese miedo y con la esperanza de que el fármaco le empezase a hacer efecto. El miércoles nos acercamos a hablar nuevamente con la Veterinaria ya que no habíamos notado que el fármaco hubiese hecho ningún efecto y nos dijo que podía ser normal y que incluso habían algunos perros a los que no les hacía ningún efecto, por lo que siguiésemos con el tratamiento y que ya estaba bien de acostumbrarlo a la jaula, que lo dejásemos ya encerrado tanto por las noches para dormir como cuando nos fuésemos de casa.
Buscamos por internet etólogos y no lo vimos claro... así que fuimos a una clínica veterinaria que hay cerca de la casa de entre-semana y le expusimos el problema, lo que habíamos intentado y los resultados obtenidos.
Esta veterinaria nos dijo que ella había solucionado varios casos del estilo y que la técnica había sido siempre la misma:
Tratamiento de pastillas + Jaula.
Esto dicho así suena un poco fuerte, por lo que le dije que nos explicase todo el proceso antes de valorar nada.
Su teoría es que el perro hace todo lo que hace cuando nos vamos por miedo, por lo que necesita un sitio tipo madriguera, donde esté cómodo y seguro.
Para la función de madriguera nos recomendó una jaula o transportín muy grande, de unos 80-90 x 80-90 y que el perro a partir de entonces empezase a hacer todo lo que le gustase dentro de el para que se acostumbrase, con esto se refería a que durmiese dentro (encerrado), comiese dentro, y que cada vez que le premiásemos por algo lo hiciésemos dentro de la jaula o transportín para que lo asociase con cosas buenas.
El tratamiento de pastillas es complementario y según la veterinaria los efectos eran que le quitaría todo el miedo que el perro tuviese, por lo que nos advirtió que si el perro era agresivo llevásemos mucho cuidado ya que dejaria de tenernos miedo incluso a nosotros.
Lo siguiente que nos dijo fue que todo esto no valía para nada sin nuestra colaboración y ahí empezamos a creernos la viabilidad de esta solución. Nos dijo que en realidad tanto las pastillas como el jaula solo valían para demostrarle al perro como se tenía que comportar y que debíamos seguir aplicando todo lo que habíamos estado intentando:
- No abrirle la jaula al perro (por lo tanto no hacerle caso) hasta que no se calme (cosa que antes no podíamos hacer porque nos saltaba encima).
- Cuando nos vamos dejarlo siempre en el mismo sitio (la jaula).
- Dejarle la radio puesta o una TV para que oiga menos ruidos de la calle y se relaje antes.
- Demostrarle al perro que no se queda en casa porque te lo has olvidado si no porque tu quieres que se quede ahí.
- Dejarle juguetes en la jaula que solo le dejes cuando se queda ahí para que despierten interés en el.
Vimos viable la opción por lo que decidimos hacerle caso a la Veterinaria, fuimos y compramos las pastillas: anafranil de 25mg cada 12 horas y empezamos a dárselo (esto fue un miércoles) sin tener la jaula porque nos dijo la Veterinaria que podía tardar unos días en empezar a hacer efecto.
Durante el Miércoles, el Jueves y Viernes estuvimos informándonos sobre los beneficios que podía tener la jaula para este problema y la verdad es que en pocos sitios lo recomendaban, aun así, seguimos adelante.
Leímos que para que el perro se quede en la jaula tranquilo necesitaba una sensibilización a ella que consistía en lo que nos había dicho la veterinaria (que comiese dentro y tal) y que no encerrarlo en ella a la primera de cambio si no ir dejándolo algunos días dentro hasta que se acostumbrase y empezar a cerrársela.
El Sábado siguiente pudimos ir a comprar la Jaula (105x70) vamos, que me puedo meter yo dentro con el perro... y empezamos a acostumbrarlo a ella, el domingo el tío ya se pegaba la siesta dentro con la puerta abierta.
Durante los dos o tres primeros días de la semana siguiente seguimos acostumbrándolo a la jaula pero dejándolo en el pasillo (fuera de la jaula) cuando nos íbamos por miedo a precipitarnos a encerrarlo en la jaula y que le cogiese miedo y con la esperanza de que el fármaco le empezase a hacer efecto. El miércoles nos acercamos a hablar nuevamente con la Veterinaria ya que no habíamos notado que el fármaco hubiese hecho ningún efecto y nos dijo que podía ser normal y que incluso habían algunos perros a los que no les hacía ningún efecto, por lo que siguiésemos con el tratamiento y que ya estaba bien de acostumbrarlo a la jaula, que lo dejásemos ya encerrado tanto por las noches para dormir como cuando nos fuésemos de casa.
Tratamiento por nuestra cuenta
Tras mucho leer por internet, cogimos un poco las ideas que mas nos gustaron de todo lo que leímos, con lo que llegamos a la conclusión de que el perro se ponía nervioso por el hecho de quedarse solo y que una insensibilización a este hecho, solucionaría el problema, por lo que nuestra forma de actuar fue:
Situamos al perro en el sitio donde deseábamos que pasase el tiempo que no estuviésemos en casa (en el pasillo, sentado en su cama) y empezamos a hacer como que nos íbamos de casa, empezando primero simplemente yendo hasta la puerta de entrada abriéndola y cerrándola y si el perro se había movido del sitio, le reñíamos, en caso contrario, lo premiábamos con una galleta. Nuestro planteamiento era que en unos pocos días llegaríamos a que el perro estuviese tranquilo durante unos 15-20 minutos y que ya pasado ese tiempo que daría lo mismo 15-20 que una hora o dos o las que estuviésemos.
Tras unos días de ejercicios, lo único que conseguimos fueron unos pocos minutos (2 o 3) y ahí nos estancamos. Aunque habían días buenos en los que al volver a casa el perro no había defecado, en la mayoría de ellos y sobre todo cuando nos íbamos al pueblo, el perro no se portaba nada bién y al volver a casa cabreados, le reñíamos.
Junto con el ejercicio de dejarlo en el pasillo y hacer como que te vas, empezamos otro ejercicio complementario que consistía en dejarlo solo en el pasillo cuando estábamos haciendo nuestra vida normal en casa (en el salon o en la cocina), con lo que pretendíamos que el perro tuviese menos dependencia de nosotros y por lo tanto fuese menos traumático para el la separación.
En este aspecto si conseguimos resultados, en pocos días, pasó de no poder estar ni 5 minutos solo en el pasillo a pasarse horas, esto lo conseguimos con la una técnica que vimos en "El encantador de perros" y era que cada vez que el animal intentaba entrar donde tu no querías que entrase, lo echabas dándole una orden tipo "fuera" o "a tu sitio" mientras le bloqueabas el paso con las piernas y le obligabas a retroceder hasta su sitio. A la 5ª o la 6ª vez que lo echamos, se quedó ya un buen rato acostado fuera y solo hubo que reñirle un par de veces mas para que pasase 30 o 40 minutos en el pasillo. Al 4 o 5 día que hicimos el ejercicio ya ni intentó entrar hasta que lo llamamos.
Aun así, no conseguíamos que el perro se quedase tranquilo al marchar de casa y empezamos a darle vueltas al asunto: ¿Porque puede estas horas durmiendo en el pasillo estando solo y no puede estar ni 5 minutos cuando nos vamos de casa? Entonces dimos un paso mas: ¿y si en vez de en el pasillo lo dejamos en una habitación? podremos irnos de casa sin que el nos vea y se quedará como cuando se queda en el pasillo... Lógicamente esta teoría se cayó con todo el equipo en cuanto lo metimos en una habitación, no había forma de que el perro se quedase en ella tranquilo. Nuestra teoría fue la siguiente: En el pasillo se queda tranquilo porque el perro ha entendido que para irnos de casa por fuerza hay que pasar por el pasillo, por lo que estando ahí él no podemos irnos sin que nos vea.
Con todos estos ejercicios no conseguimos eliminar el problema pero si avanzamos un poco, conseguimos insensibilizarlo un poco a la puerta de casa, a partir de entonces el perro no se pone nervioso en cuando nos acercamos a la puerta ni cuando salimos de por ella, pero en cuanto el ve que está solo un rato, vuelve a lo suyo: a rascar las puertas a ladrar, a llorar, a aullar, a defecar y a babear por toda la casa. Fijaos hasta que punto rasca las puertas que en el piso de los fines de semana ha hecho un agujero en la pared que está justo al lado de la puerta de unos dos cm de profundidad y ha arrancado un cacho de una de las molduras de la puerta de la entrada. Amen de haber dejado casi sin color la puerta de la entrada del piso donde estamos entre-semana.
Situamos al perro en el sitio donde deseábamos que pasase el tiempo que no estuviésemos en casa (en el pasillo, sentado en su cama) y empezamos a hacer como que nos íbamos de casa, empezando primero simplemente yendo hasta la puerta de entrada abriéndola y cerrándola y si el perro se había movido del sitio, le reñíamos, en caso contrario, lo premiábamos con una galleta. Nuestro planteamiento era que en unos pocos días llegaríamos a que el perro estuviese tranquilo durante unos 15-20 minutos y que ya pasado ese tiempo que daría lo mismo 15-20 que una hora o dos o las que estuviésemos.
Tras unos días de ejercicios, lo único que conseguimos fueron unos pocos minutos (2 o 3) y ahí nos estancamos. Aunque habían días buenos en los que al volver a casa el perro no había defecado, en la mayoría de ellos y sobre todo cuando nos íbamos al pueblo, el perro no se portaba nada bién y al volver a casa cabreados, le reñíamos.
Junto con el ejercicio de dejarlo en el pasillo y hacer como que te vas, empezamos otro ejercicio complementario que consistía en dejarlo solo en el pasillo cuando estábamos haciendo nuestra vida normal en casa (en el salon o en la cocina), con lo que pretendíamos que el perro tuviese menos dependencia de nosotros y por lo tanto fuese menos traumático para el la separación.
En este aspecto si conseguimos resultados, en pocos días, pasó de no poder estar ni 5 minutos solo en el pasillo a pasarse horas, esto lo conseguimos con la una técnica que vimos en "El encantador de perros" y era que cada vez que el animal intentaba entrar donde tu no querías que entrase, lo echabas dándole una orden tipo "fuera" o "a tu sitio" mientras le bloqueabas el paso con las piernas y le obligabas a retroceder hasta su sitio. A la 5ª o la 6ª vez que lo echamos, se quedó ya un buen rato acostado fuera y solo hubo que reñirle un par de veces mas para que pasase 30 o 40 minutos en el pasillo. Al 4 o 5 día que hicimos el ejercicio ya ni intentó entrar hasta que lo llamamos.
Aun así, no conseguíamos que el perro se quedase tranquilo al marchar de casa y empezamos a darle vueltas al asunto: ¿Porque puede estas horas durmiendo en el pasillo estando solo y no puede estar ni 5 minutos cuando nos vamos de casa? Entonces dimos un paso mas: ¿y si en vez de en el pasillo lo dejamos en una habitación? podremos irnos de casa sin que el nos vea y se quedará como cuando se queda en el pasillo... Lógicamente esta teoría se cayó con todo el equipo en cuanto lo metimos en una habitación, no había forma de que el perro se quedase en ella tranquilo. Nuestra teoría fue la siguiente: En el pasillo se queda tranquilo porque el perro ha entendido que para irnos de casa por fuerza hay que pasar por el pasillo, por lo que estando ahí él no podemos irnos sin que nos vea.
Con todos estos ejercicios no conseguimos eliminar el problema pero si avanzamos un poco, conseguimos insensibilizarlo un poco a la puerta de casa, a partir de entonces el perro no se pone nervioso en cuando nos acercamos a la puerta ni cuando salimos de por ella, pero en cuanto el ve que está solo un rato, vuelve a lo suyo: a rascar las puertas a ladrar, a llorar, a aullar, a defecar y a babear por toda la casa. Fijaos hasta que punto rasca las puertas que en el piso de los fines de semana ha hecho un agujero en la pared que está justo al lado de la puerta de unos dos cm de profundidad y ha arrancado un cacho de una de las molduras de la puerta de la entrada. Amen de haber dejado casi sin color la puerta de la entrada del piso donde estamos entre-semana.
miércoles, 14 de abril de 2010
El entorno
Dicen los expertos que es muy importante para la cura de la ansiedad por separación el entorno donde viva la familia con el perro, por lo que voy a describir un poco cual es mi entorno familiar:
Yo trabajo en una Ciudad donde vivo en un piso compartido con mi pareja y dos compañeras suyas de la Universidad.
Mi horario depende del día por lo que trabajo 3 días solo por la mañana y dos días que trabajo todo el día con un descanso para comer. Mi pareja y las compañeras de clase tienen mas o menos el mismo horario y excepto algunas semanas que tienen clase de tarde, la mayoría del curso tienen clase solo de mañana.
Los fines de semana la cosa cambia y nos vamos al pueblo donde vive la familia de mi novia y la mía. Allí tenemos un piso de nuestra propiedad (bueno, por ahora del banco, aunque nos lo presta mientras se lo pagamos a plazos) donde pasamos el fin de semana. La mayoría del tiempo del fin de semana estamos o en casa de los padres de mi novia o en casa de mis padres.
Resumiendo: Siendo sinceros, no tenemos un entorno idóneo para la erradicación de este problema, o el perro piensa que tiene 4 o 5 casas o piensa que no tiene ninguna.
Como el piso de entre-semana es compartido y de la época del "Cuentame como pasó", el perro duerme en nuestra habitación con algunas reglas: No tiene permitido ni subirse a la cama ni despertarnos a media noche. En el piso de los fines de semana también duerme con nosotros, esto ya no se si por costumbre, comodidad o porque la noche que intentamos que durmiese en el pasillo no nos dejó dormir en toda la noche.
A la hora del paseo, aunque esto no fue así desde el principio, a partir de las primeras semanas lo enseñamos a ir al lado nuestro, a no tirar de la correa y a salir y entrar de los sitios detrás nuestra.
Seguro que se me escapa algo, pero con esto mas o menos uno se puede hacer una idea.
Yo trabajo en una Ciudad donde vivo en un piso compartido con mi pareja y dos compañeras suyas de la Universidad.
Mi horario depende del día por lo que trabajo 3 días solo por la mañana y dos días que trabajo todo el día con un descanso para comer. Mi pareja y las compañeras de clase tienen mas o menos el mismo horario y excepto algunas semanas que tienen clase de tarde, la mayoría del curso tienen clase solo de mañana.
Los fines de semana la cosa cambia y nos vamos al pueblo donde vive la familia de mi novia y la mía. Allí tenemos un piso de nuestra propiedad (bueno, por ahora del banco, aunque nos lo presta mientras se lo pagamos a plazos) donde pasamos el fin de semana. La mayoría del tiempo del fin de semana estamos o en casa de los padres de mi novia o en casa de mis padres.
Resumiendo: Siendo sinceros, no tenemos un entorno idóneo para la erradicación de este problema, o el perro piensa que tiene 4 o 5 casas o piensa que no tiene ninguna.
Como el piso de entre-semana es compartido y de la época del "Cuentame como pasó", el perro duerme en nuestra habitación con algunas reglas: No tiene permitido ni subirse a la cama ni despertarnos a media noche. En el piso de los fines de semana también duerme con nosotros, esto ya no se si por costumbre, comodidad o porque la noche que intentamos que durmiese en el pasillo no nos dejó dormir en toda la noche.
A la hora del paseo, aunque esto no fue así desde el principio, a partir de las primeras semanas lo enseñamos a ir al lado nuestro, a no tirar de la correa y a salir y entrar de los sitios detrás nuestra.
Seguro que se me escapa algo, pero con esto mas o menos uno se puede hacer una idea.
EL PRIMER PASO ES ADMITIRLO
Cuando llevábamos ya algunas semanas con el perro dándonos guerra, empezamos a ver que este era un problema que con nuestros conocimientos no íbamos a poder solucionar, por lo que decidimos acudir a un profesional, el cual sabe de todo y lo sabe todo: Google.
Nos pusimos a investigar cual era la solución para que el perro no ladrase cuando lo dejábamos solo y se comportase ya que este era el problema que a priori teníamos. Las soluciones que encontramos eran muy variopintas:
- Dejarle al perro algo de ropa tuya para dejarle tu olor y que te extrañe menos.
- Dejarle un juguete tipo Kong con comida dentro.
- No hacer caso al perro ni 20-30 minutos antes de irte ni 20-30 minutos después de volver.
- Hacer como que te vas (te quedas en el descansillo unos minutos) y vuelves muchas veces al día, coger las cosas para irte y no hacerlo.
- Collares anti-ladridos.
Lo probamos todo, y lo que conseguimos fue:
- La mayoría de las veces: ropa meada y cagada.
- Que se comiese la comida del kong a veces cuando estaba solo y a veces cuando volvíamos-
- Este fue el que mas gracia me hizo: ¿Como no le hago caso al perro durante 20 minutos cuando vuelvo a casa si en cuanto abro la puerta el perro empieza a saltarme encima todo lleno de pipí y babas?.
- Salir mucho al descansillo y ver la tele muy abrigado.
- Esto ni lo probamos, en todas las tiendas nos dijeron que en la mayoría de casos de ansiedad por separación no son efectivos.
Con todo esto nos dimos cuenta de que realmente el perro tenía un problema gordo, por lo que volvimos a visitar al experto (léase Google) ahora preguntando por un tema mas concreto: La ansiedad por separación.
Nos pusimos a investigar cual era la solución para que el perro no ladrase cuando lo dejábamos solo y se comportase ya que este era el problema que a priori teníamos. Las soluciones que encontramos eran muy variopintas:
- Dejarle al perro algo de ropa tuya para dejarle tu olor y que te extrañe menos.
- Dejarle un juguete tipo Kong con comida dentro.
- No hacer caso al perro ni 20-30 minutos antes de irte ni 20-30 minutos después de volver.
- Hacer como que te vas (te quedas en el descansillo unos minutos) y vuelves muchas veces al día, coger las cosas para irte y no hacerlo.
- Collares anti-ladridos.
Lo probamos todo, y lo que conseguimos fue:
- La mayoría de las veces: ropa meada y cagada.
- Que se comiese la comida del kong a veces cuando estaba solo y a veces cuando volvíamos-
- Este fue el que mas gracia me hizo: ¿Como no le hago caso al perro durante 20 minutos cuando vuelvo a casa si en cuanto abro la puerta el perro empieza a saltarme encima todo lleno de pipí y babas?.
- Salir mucho al descansillo y ver la tele muy abrigado.
- Esto ni lo probamos, en todas las tiendas nos dijeron que en la mayoría de casos de ansiedad por separación no son efectivos.
Con todo esto nos dimos cuenta de que realmente el perro tenía un problema gordo, por lo que volvimos a visitar al experto (léase Google) ahora preguntando por un tema mas concreto: La ansiedad por separación.
Introducción a la Ansiedad por separación de mi perro
Para empezar vamos a definir este problema:
http://www.foyel.com/cartillas/10/ansiedad_por_separacion_en_perros.html
Una vez tenemos un poco de introducción, voy a explicar cual fué nuestra experiencia:
Cuando empezamos a irnos y a dejar al perro solo en casa observamos que en el momento de irnos, el perro se ponía nervioso, ladraba y aullaba. Pensamos que se le pasaría y que esto se debía a que se estaba adaptando a nosotros y a la casa, pero con el paso de los días, esto no iba a menos, si no que iba a mas, empezó a "mearse" y "cagarse" por la casa cuando nos íbamos (incluso habiendo bajado y hecho sus necesidades en la calle escasos minutos antes de irnos), lo que nos suponía un problema, el tener que limpiar y fregar suelos cada vez que vuelves a casa, creo que es algo que no le gusta a nadie.
Tras unos días así, hablamos con los vecinos y nos confirmaron lo que suponíamos, el perro se tiraba ladrando, aullando y llorando desde que nos íbamos hasta que volvíamos. Esto, aunque el vecino nos dijo que no importaba y han sido muy comprensivos todo este tiempo, no podemos irnos una noche y volver a las 5 o 6 de la mañana (ni a las 3) ya que este vecino tiene niños pequeños y por respeto, no vamos a hacerlo.
Llegamos a la tercera fase y por si no fuese suficiente son llorar, ladrar, etc y además dejarnos regalitos por todo el pasillo, empezó a rascar la puerta de la entrada y de nuestra habitación, dando además, golpes en la puerta intentando salir.
Sumado a todo esto, cuando llegábamos a casa el perro había salivado tanto que llevaba mojada toda la cara, el cuello, parte de la barriga y las patas, lo que hacía que a parte de tener que limpiar la casa, también había que limpiar al perro.
Creo que esta va a ser una de las últimas entradas de introducción al problema y a partir de ahora intentaré explicar entrada a entrada los pasos que nosotros hemos seguido.
http://www.foyel.com/cartillas/10/ansiedad_por_separacion_en_perros.html
La ansiedad por separación es un trastorno del comportamiento caracterizado por signos de angustia, que se presenta cuando los perros afectados están solos o separados del propietario. Un 14 % de los perros lo puede presentar.
Los signos que se pueden observar son: destrucción, vocalización, suciedad, excavación, hipersalivación, etc.
Una vez tenemos un poco de introducción, voy a explicar cual fué nuestra experiencia:
Cuando empezamos a irnos y a dejar al perro solo en casa observamos que en el momento de irnos, el perro se ponía nervioso, ladraba y aullaba. Pensamos que se le pasaría y que esto se debía a que se estaba adaptando a nosotros y a la casa, pero con el paso de los días, esto no iba a menos, si no que iba a mas, empezó a "mearse" y "cagarse" por la casa cuando nos íbamos (incluso habiendo bajado y hecho sus necesidades en la calle escasos minutos antes de irnos), lo que nos suponía un problema, el tener que limpiar y fregar suelos cada vez que vuelves a casa, creo que es algo que no le gusta a nadie.
Tras unos días así, hablamos con los vecinos y nos confirmaron lo que suponíamos, el perro se tiraba ladrando, aullando y llorando desde que nos íbamos hasta que volvíamos. Esto, aunque el vecino nos dijo que no importaba y han sido muy comprensivos todo este tiempo, no podemos irnos una noche y volver a las 5 o 6 de la mañana (ni a las 3) ya que este vecino tiene niños pequeños y por respeto, no vamos a hacerlo.
Llegamos a la tercera fase y por si no fuese suficiente son llorar, ladrar, etc y además dejarnos regalitos por todo el pasillo, empezó a rascar la puerta de la entrada y de nuestra habitación, dando además, golpes en la puerta intentando salir.
Sumado a todo esto, cuando llegábamos a casa el perro había salivado tanto que llevaba mojada toda la cara, el cuello, parte de la barriga y las patas, lo que hacía que a parte de tener que limpiar la casa, también había que limpiar al perro.
Creo que esta va a ser una de las últimas entradas de introducción al problema y a partir de ahora intentaré explicar entrada a entrada los pasos que nosotros hemos seguido.
sábado, 3 de abril de 2010
Primeros dias
Los primeros días con el perro estábamos sorprendidos, el perro es súper cariñoso, se lleva bien con los perros que se encuentra por la calle, y además se ha adaptado muy bien a nosotros.
La primera semana estaba yo de vacaciones y mi novia tenía que ir a clase y ahí empezamos a ver que no le gustaba nada en absoluto que nos separásemos de el, cuando ella se iba a clase, el perro se quedaba llorando en la puerta y aunque yo estaba en casa, me costaba un rato que se calmase, como tampoco sabía muy bien como hacerlo (es mi primer perro) pues acariciándolo, parece que se calmaba y así lo hice.
Cuando yo terminé mis vacaciones, entonces fue mi novia la que estaba de vacaciones y se cambiaron las tornas, entonces era cunado yo me iba a trabajar cuando lloraba un poco en la puerta y cuando alguno de los dos volvíamos nos recibía con grandes saltos en la puerta y con mucho nerviosismo.
Con estas pequeñas molestias empezaron nuestros problemas ya que nos dimos cuenta de que nos iba a costar un poco dejarlo solo y que los pobres de nuestros vecinos iban a oír ladrar y llorar al perro hasta que se relajase.
La primera semana estaba yo de vacaciones y mi novia tenía que ir a clase y ahí empezamos a ver que no le gustaba nada en absoluto que nos separásemos de el, cuando ella se iba a clase, el perro se quedaba llorando en la puerta y aunque yo estaba en casa, me costaba un rato que se calmase, como tampoco sabía muy bien como hacerlo (es mi primer perro) pues acariciándolo, parece que se calmaba y así lo hice.
Cuando yo terminé mis vacaciones, entonces fue mi novia la que estaba de vacaciones y se cambiaron las tornas, entonces era cunado yo me iba a trabajar cuando lloraba un poco en la puerta y cuando alguno de los dos volvíamos nos recibía con grandes saltos en la puerta y con mucho nerviosismo.
Con estas pequeñas molestias empezaron nuestros problemas ya que nos dimos cuenta de que nos iba a costar un poco dejarlo solo y que los pobres de nuestros vecinos iban a oír ladrar y llorar al perro hasta que se relajase.
sábado, 27 de marzo de 2010
Feliz Navidad
Mi pareja y yo adoptamos a nuestro perro un poco antes de la navidad del 2009. La adopción fue muy fácil y una sorpresa para mi pareja (fué un regalo de navidad para ambos). Me puse en contacto con una protectora de una localidad cercana a la mía y les comenté que estaba buscando un perro en adopción de entre 3 y 6 meses de edad y de tamaño mediano-pequeño.
La chica que me cogió el teléfono me comento que tenían un cachorro en acogida que se ajustaba al perfil que les había descrito y me dijeron que me iban a mandar fotos suyas y un poco de su historia.
Así lo hicieron y la verdad es que cuando lo vi me encantó, para describirlo en pocas palabras: es un lobo del tamaño de un cocker con 6 meses.
Me decidí seguir adelante con este cachorro y les pregunté cuales eran los pasos a seguir para la adopción, lo que me sorprendió una barbaridad ya que me pareció que estaba adoptando a un niño en vez de a un perro!!!
1º Una primera visita para conocer al perro
2º Una encuesta para ver si estamos capacitados para la adopción (horarios, tiempo que iba a estar el perro solo, miembros de la familia, etc)
3º Contrato de adopción del cachorro + microchip + vacunas
Total: 2 semanas.
Tras todo el papeleo, solo quedó ir a recoger al perro y volver a casa para la sorpresa.
Mirar que cosa mas bonica!
La chica que me cogió el teléfono me comento que tenían un cachorro en acogida que se ajustaba al perfil que les había descrito y me dijeron que me iban a mandar fotos suyas y un poco de su historia.
Así lo hicieron y la verdad es que cuando lo vi me encantó, para describirlo en pocas palabras: es un lobo del tamaño de un cocker con 6 meses.
Me decidí seguir adelante con este cachorro y les pregunté cuales eran los pasos a seguir para la adopción, lo que me sorprendió una barbaridad ya que me pareció que estaba adoptando a un niño en vez de a un perro!!!
1º Una primera visita para conocer al perro
2º Una encuesta para ver si estamos capacitados para la adopción (horarios, tiempo que iba a estar el perro solo, miembros de la familia, etc)
3º Contrato de adopción del cachorro + microchip + vacunas
Total: 2 semanas.
Tras todo el papeleo, solo quedó ir a recoger al perro y volver a casa para la sorpresa.
Mirar que cosa mas bonica!
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