Tras unos días dentro de la jaula observamos un adelanto que nos anima bastante a continuar: El perro ha dejado de defecar cada vez que lo dejamos solo.
Estas son las cosas buenas, pero también las hay malas: Cada día cuando llegamos el perro ha babeado tanto que tenemos que secarlo con una toalla y fregar todo el alrededor e interior de la jaula.
Ha empezado a destrozar cosas: ha destrozado una manta que habíamos puesto sobre la jaula y el bebedero de plástico donde tenía el agua. (nunca había destrozado nada hasta ahora).
Por otro lado llevamos ya dos semanas dando las pastillas al perro y no observamos ningún efecto sobre el, aunque la veterinaria nos ha advertido que puede tardar un poco mas, también nos advierte que hay perros a los que no les hace efecto.
lunes, 26 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario